DIENTES SANOS

1. La salud dental.

¿Por qué debemos cuidar nuestra dentadura? Por varias e importantes razones:

  • Los dientes son nuestros órganos masticadores y trituradores de los alimentos para convertirlos en partículas lo suficientemente pequeñas para que puedan ser ingeridas y luego digeridas.
  • Constituyen una barrera a la entrada de gérmenes infecciosos en nuestro cuerpo; de modo que: "dientes sanos y bien colocados en encías perfectamente sanas".
  • La dentadura sana y completa contribuye a dar buena apariencia al semblante.

¿Cuáles son las causas de no tener dentadura sana?

En algunos casos, los dientes se han formado mal por insuficiente calcio. Por esta razón es tan importante que la alimentación sea bien balanceada, que contenga alimentos que proporcionen calcio, tales como leche, huevos, pescado, cereales, etc.

  • En otros casos, las caries en los dientes hacen perder la salud bucal.

Parece ser que la caries dental se origina en la superficie de los dientes al actuar sobre ella numerosas bacterias, las cuales se nutren de los hidratos de carbono o azúcares que quedan entre ellos; estas bacterias producen unos ácidos capaces de destruir gradualmente el esmalte y la dentina de dientes y muelas.

Recuerda que la dentina o marfil es la sustancia dura que constituye la parte esencial de la pieza dentaria, tanto en la corona como en la raíz, rica en sales de calcio.

El esmalte es otra sustancia muy dura y brillante que protege el marfil de la corona y que está recubierta, a su vez, por una fina película más dura que él llamada cutícula; esta cubierta no resiste la acción de los ácidos producidos por las bacterias y llega al esmalte y posteriormente a la dentina y así ocurre la destrucción del diente.

Los científicos odontólogos han descubierto que una pequeña cantidad de flúor en el agua que tomamos, ayuda a proteger los dientes contra la caries.

  • Otra posible causa de pérdida de salud dental, es la placa de sarro que se forma en torno al cuello de los dientes por falta de limpieza; la consecuencia es la infección de las encías, la piorrea y otras enfermedades de la boca.

2. El cuidado de los dientes.

Los mejores amigos de los dientes son el médico odontólogo y el cepillo dental; y los enemigos son la mala alimentación y la falta de higiene bucal. Elijamos los primeros y nuestros dientes serán sanos.

Una buena medida para cuidar la dentadura es el examen regular de los dientes por el dentista; él es especialista y nos ayudará a prevenir enfermedades bucales, o a reparar y sanar los dientes enfermos. Es recomendable, por consiguiente, efectuar al menos dos veces al año la visita al consultorio dental para la adecuada revisión de la dentadura.

El cepillado de los dientes debe ser un hábito diario de todas las personas y si es posible después de cada comida, de tal manera que no queden residuos de alimentos entre los dientes.

El cepillo dental debe ser bueno, de puntas suaves y redondeadas, de tal forma que no raye el esmalte, ni dañe las encías.

Para unos dientes sanos no es imprescindible la pasta dentífrica y puede servir cualquiera, e incluso sirve el agua con sal; lo importante realmente es el cepillado. Los mejores dentífricos son los que contienen fluoruros porque ayudan a prevenir las caries.

La dirección del cepillado debe ser siempre de arriba hacia abajo y viceversa, tanto la cara externa como la interna de los dientes; no debe hacerse horizontalmente, pues de ese modo se incrustan entre los dientes los residuos de alimentos.

Recuerda con frecuencia:

  1. Hacerse examinar la dentadura dos veces al año para atender los posibles daños desde los primeros síntomas. El odontólogo puede aprovechar la revisión para limpiar el sarro calcáreo que se deposita en los dientes.
  2. Reforzar la resistencia de los dientes, lo cual se logra principalmente con una alimentación adecuada que contenga alimentos variados.
  3. No abusar de los alimentos pegajosos o muy azucarados, porque perjudican directamente a los dientes (caramelos, bombones, chicles) y nunca tomar esos dulces inmediatamente antes de acostarse.
  4. Cepillarse los dientes después de cada comida y antes de acostarse para eliminar los restos de alimentos y las bacterias que se desarrollan en esos residuos.

ACTIVIDADES

Actividad 1. – Enjuague con fluoruro de sodio.

Si hay posibilidad de conseguir pastillas de fluoruro de sodio con el odontólogo regional del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social o en las farmacias, practicar el enjuague con fluoruro.

  • Triturar y disolver dos pastillas de fluoruro de sodio en medio litro de agua; agitar hasta que la solución tome un aspecto espumoso.
  • Colocar en un vasito plástico dos cucharadas de la solución preparada con el fluoruro de sodio y guardar el resto en un frasco.

Este enjuague con fluoruro de sodio debe hacerse cada 15 días a la primera hora de la mañana o de la tarde, una hora antes de ingerir alimentos, para que no se pierda el efecto del flúor sobre el esmalte.

Extraído del libro de 5º Grado de Estudios de la Naturaleza y Educación para la Salud de Serafín Mazparrote y Justo Millán.