LA VIDA SUBMARINA

Hay mares y océanos, grandes aguas encerradas entre costas. Mundos de agua que se asientan sobre fondos lisos o montañosos que, en algunos lugares, bajan hasta abismos muy hondos.

Mares y océanos guardan infinidad de peces, de distintos animales y de plantas, muchos aún desconocidos para el hombre.

Los hombre rana y los buzos no pueden explorar hasta muy abajo, pues tienen que soportar la gran presión del agua sobre su cuerpo. Para llegar al fondo más profundo del océano se usan aparatos como la batisfera y el batiscafo. Uno y otro tienen reflectores para iluminar las aguas en penumbra y los sitios donde hay oscuridad total. También tienen miradores para observar y llevan instrumentos científicos y cámaras filmadoras.

Las plantas marinas son casi todas algas que crecen en la superficie o cerca de ella, donde todavía alumbra bien la luz del sol, que las plantas necesitan para vivir. Frente a las costas de América del Norte las algas llamadas sargazos son muy tupidas y tejen una inmensa alfombra flotante. Por eso a esas aguas se le dio el nombre de Mar de los Sargazos.

Entre los animales están los pequeñísimos que sólo pueden verse a través del microscopio. ¡Y otros, como el cachalote y la ballena, que son del tamaño de un barco!

Desde la superficie hasta los 200 metros de profundidad viven tantos peces, que algunos lugares parecen avenidas muy concurridas, con tránsito en todas direcciones. Por ahí andan los peces que más se pescan, los que vemos después en la pescadería y en la mesa de la cocina. Están la sardina, el atún, el bacalao, la merluza, la caballa, el pez espada y muchos otros.

Los peces, en su mayoría, nacen de huevos: por eso se dice que son ovíparos. En esta zona del mar también hay mamíferos, o animales que no nacen de un huevo, sino que salen formados ya de la madre y son amamantados por ella. La ballena, el delfín, la orca y el cachalote son mamíferos.

Y por allí andan también los reptiles, como la tortuga y la serpiente de mar.

A medida que el sol va atravesando un espesor mayor de agua, sus rayos llegan cada vez más débiles. Poco a poco la luz se va apagando y el agua está más y más fría. Esto no favorece la vida y, a medida que desciende, se encuentran menos y menos animales.

En esta zona se han encontrado el tiburón, el calamar gigante, el pulpo y el cachalote.

En las grandes profundidades el agua está muy fría, casi quieta y totalmente a oscuras.

El sitio más profundo del mar se llama zona abismal. Allí viven peces generalmente pequeños y oscuros, o sin ojos, que en diferentes partes del cuerpo tienen como linternas que emiten luz.

Hay fondos muy profundos y fondos poco profundos. Los mensos profundos suelen estar cerca de las costas; fijos a ellos viven animales encerrados en conchillas, como la ostra y el mejillón. También están allí los corales, como florecillas asentadas sobre un esqueleto duro.

Además en las costas mismas o cercas de ellas se encuentran caracoles, estrellas, erizos de mar, anémonas, cangrejos, langostas, caballitos de mar...

Los peces que viven en los fondos, aveces enterrados en la arena o en el fango son achatados, como el fondo mismo. Así son el lenguado y la raya. Y el pejesapo, que atrae a sus víctimas con un látigo que tiene en la cabeza. El agua salada de mar es el mundo de peces y plantas. Pero hay animales que abandonan por un tiempo el agua salada y hacen largos viajes hasta las aguas dulces de los ríos, los arroyos y los lagos donde ponen sus huevos. Así lo hacen el salmón, la anguila y el esturión y, una vez terminada la puesta de huevitos vuelven al mundo salado del mar.